Portada » Blog » Mi experiencia con la epidural y la heparina durante el parto: todo lo que debes saber

Mi experiencia con la epidural y la heparina durante el parto

Si te estás poniendo heparina durante el embarazo, es muy probable que una de tus mayores preocupaciones de cara al parto sea la epidural.

Yo también tuve muchas dudas. ¿Y si me pongo de parto después de haberme pinchado? ¿Podrán ponerme la epidural? ¿Tendré que aguantar el dolor durante horas?

Hoy quiero contarte cómo viví yo ese momento para que, si estás en una situación similar, llegues al parto un poco más tranquila.

Heparina y epidural: lo que debes saber

Cuando llega el momento del parto, no siempre sabemos cómo va a desarrollarse todo.

Hay mujeres que tienen una cesárea programada o una inducción. En esos casos suele ser más sencillo porque los médicos indican cuándo suspender la heparina y se respetan los tiempos necesarios para poder administrar la anestesia epidural de forma segura.

Generalmente, dependiendo de la dosis de heparina que estés utilizando, es necesario esperar entre 12 y 24 horas desde la última inyección.

En mi caso me estaba administrando Clexane 0,60, una dosis que requiere aproximadamente 24 horas de espera antes de poder recibir la epidural.

Con dosis más bajas, normalmente el tiempo de espera suele ser menor, alrededor de 12 horas, aunque siempre será el equipo médico quien determine qué es lo más adecuado en cada caso.

Cuando el parto llega por sorpresa

También existen situaciones en las que el parto comienza de forma espontánea y puede pillarnos con la heparina recién administrada.

Por ejemplo:

  • Rotura de bolsa.
  • Inicio de contracciones.
  • Comienzo del trabajo de parto de manera inesperada.

Por eso suele recomendarse ponerse la heparina por las mañanas, ya que estadísticamente muchos partos comienzan durante la tarde o durante la noche. Aunque, como sabemos, los bebés no entienden de estadísticas y pueden decidir llegar en cualquier momento.

Mi experiencia: rotura de bolsa a medianoche

En mi caso, la rotura de bolsa se produjo a las 00:00 horas.

Me había administrado la heparina el día anterior a las 8 de la mañana.

Cuando llegué al hospital y confirmaron que había roto aguas, rápidamente hicimos los cálculos. Todavía no habían pasado las 24 horas necesarias desde mi última dosis de Clexane 0,60.

Las primeras horas fueron relativamente llevaderas. Las contracciones eran suaves y podía manejarlas bastante bien.

Pero a partir de las dos de la madrugada todo cambió.

Las contracciones comenzaron a ser mucho más intensas y dolorosas. Sin embargo, todavía no podían ponerme la epidural porque no había transcurrido el tiempo de seguridad necesario.

Recuerdo mirar el reloj constantemente.

Cada contracción parecía eterna. En los mejores momentos llegaban cada seis minutos y yo solo pensaba en que fueran pasando las horas.

La espera hasta la epidural

Finalmente llegó la hora.

Pero incluso entonces hay que tener un poco de paciencia. Antes de administrar la epidural deben prepararte, canalizar el suero y realizar todas las comprobaciones necesarias.

Cuando llevas horas con contracciones, esos minutos parecen interminables.

Y entonces llega ese momento tan esperado: el momento en el que por fin entra el anestesista en la habitación.

No tengas miedo a la epidural

Si eres mamá primeriza, es completamente normal sentir miedo.

A mí también me daba respeto. Es un procedimiento desconocido y en ese momento estás cansada, nerviosa y con dolor.

Sin embargo, si pudiera dar un consejo a cualquier embarazada sería este: confía en el personal sanitario.

Ellos realizan este procedimiento todos los días y saben perfectamente cómo ayudarte.

Y si hay alguien que puede marcar la diferencia en ese momento, esa persona es tu matrona.

En mi caso tuve una suerte enorme. Me ayudó a respirar, me tranquilizó y me acompañó durante todo el proceso para que pudiera mantener la calma.

¿Y si tengo una contracción mientras me ponen la epidural?

Esta era una de las cosas que más me preocupaban.

La realidad es mucho más sencilla de lo que imaginaba.

Si notas que está empezando una contracción, debes avisarlo inmediatamente.

Todo se detiene.

Nadie continúa hasta que la contracción pasa y vuelves a sentirte preparada.

Por eso es tan importante la respiración. Respirar profundamente y seguir las indicaciones de la matrona ayuda muchísimo a controlar esos momentos.

Después del pinchazo

Una vez colocada la epidural sentí un enorme alivio.

Mi cuerpo pudo relajarse después de horas de tensión y dolor.

Pude descansar, recuperar fuerzas y prepararme mentalmente para la parte final del parto: los pujos y el nacimiento de mi bebé.

Mirando atrás, aquellas horas de espera fueron difíciles, pero también me enseñaron que somos mucho más fuertes de lo que creemos.

Mi consejo para otras mamás

Si te estás poniendo heparina durante el embarazo y te preocupa el momento del parto, intenta no adelantarte a los acontecimientos.

Infórmate, pregunta todas tus dudas a tu equipo médico y confía en los profesionales que te acompañarán.

Y si finalmente te toca esperar unas horas para recibir la epidural, recuerda que no estarás sola.

Respira, déjate ayudar y piensa que cada contracción te acerca un poco más al momento más esperado: conocer a tu bebé.

Preguntas frecuentes sobre la heparina y la epidural

¿Pueden ponerme la epidural si me estoy administrando heparina?

Sí, pero debe haber transcurrido un tiempo mínimo desde la última dosis para garantizar que el procedimiento sea seguro. El tiempo de espera dependerá del tipo y la dosis de heparina que estés utilizando.

¿Cuántas horas deben pasar entre la heparina y la epidural?

Generalmente, el tiempo de espera suele ser de entre 12 y 24 horas. Las dosis más bajas suelen requerir menos tiempo, mientras que las dosis más altas pueden necesitar hasta 24 horas.

¿Qué ocurre si rompo aguas después de ponerme la heparina?

Si se produce una rotura de bolsa o comienzan las contracciones antes de que hayan pasado las horas necesarias, deberás acudir al hospital para que valoren tu situación y te indiquen cómo proceder.

¿Tendré que dar a luz sin epidural si me he puesto la heparina recientemente?

No necesariamente. Todo dependerá de cuánto tiempo haya pasado desde la última dosis y de cómo evolucione el parto.

¿Es seguro ponerse la epidural si estoy tomando Clexane?

Sí, siempre que se respeten los tiempos de seguridad establecidos por los profesionales sanitarios.

¿Qué pasa si tengo una contracción mientras me están poniendo la epidural?

Debes avisar inmediatamente al anestesista y a la matrona. El procedimiento se detendrá hasta que la contracción pase y puedas volver a colocarte en la posición adecuada.

¿La epidural duele?

La sensación es diferente para cada mujer, pero muchas coinciden en que el miedo previo suele ser mayor que el propio procedimiento.

¿Es recomendable ponerse la heparina por la mañana?

Muchos especialistas lo recomiendan porque estadísticamente muchos partos comienzan por la tarde o durante la noche, aunque siempre debes seguir las indicaciones de tu médico.

¿Puedo volver a ponerme la heparina después del parto?

Sí, muchas mujeres deben continuar con el tratamiento durante el posparto. Será tu médico quien indique cuándo reiniciarlo.

¿La heparina afecta al bebé durante el parto?

No. La heparina de bajo peso molecular, como Clexane, no atraviesa la placenta y no afecta directamente al bebé.


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